¿Es tu primera vez en San Marcos?
Quizá llegas con curiosidad, con preguntas o con un poco de nervios. Está bien. Aquí no necesitas “saber” nada para estar: puedes venir como eres y tomarte tu tiempo.
Qué esperar en una celebración
Nuestras celebraciones incluyen canto comunitario, lecturas bíblicas, predicación, oración compartida y comunión. La liturgia es sencilla y cuidada, pensada para que puedas participar a tu ritmo. Escuchar también es una forma de estar presente.
Cómo es el ambiente
Encontrarás un ambiente cercano, celebrativo y sereno. Nos importa cuidar el tiempo, el espacio, la palabra y el silencio que compartimos. Nadie está “a prueba”. Ven con libertad: aquí la gracia no se gana, se recibe.
¿Hace falta “saber algo”?
No. Puedes sentarte y seguir el servicio como te resulte cómodo. Por lo general proyectamos todo el contenido, y no pasa nada si en algún momento no sabes qué hacer. Para nosotros, lo importante es que estés.
Cómo vestirse
Ven como eres. No hay un código de vestimenta. Buscamos que te sientas en casa: con ropa sencilla, formal o informal, como te haga sentir bien.
Venir con niños y niñas
Los niños y las niñas son bienvenidos en nuestras celebraciones. Su presencia forma parte de la vida comunitaria. No esperamos silencio perfecto ni comportamientos “ideales”: celebramos con la vida tal como es.
Para orientarte mejor
- Llegar con tiempo. Si puedes, unos 10–15 minutos antes. Eso suele dar margen para ubicarse con calma y saludar sin apuro.
- Buscar un lugar cómodo para ti. No tienes que sentarte al frente. Elige el espacio donde puedas respirar tranquilo/a y estar a gusto.
- Compartir el saludo. Nuestra comunidad es cercana y expresiva, especialmente durante el Saludo de la Paz. El saludo, el abrazo o la sonrisa forman parte de nuestra manera de celebrar la vida compartida. Cada persona participa a su modo, con libertad y tranquilidad.
Aquí nadie llega tarde a la gracia.
